8 de febrero de 2010

El escaparate


Con estos espeluznantes maniquíes yo también me negaría a hacer la Comunión. No vaya a ser que se pegue algo y no sea hermosura.

19 comentarios:

De cenizas dijo...

Es para darles de hostias... la verdad :)


besos

GUIZMO dijo...

Miedo y asco en Lisboa

Nalda dijo...

De cenizas: para darles de hostias consagradas o ponerles una bolsa en la cabeza.

Guizmo: ¿Liboa te trae recuerdos asquerosos? Uy uy uy uy uy uy...

dEsoRdeN dijo...

Joder! Es que parecen sacados de una peli de terror!!

sonoio dijo...

jajaja
por ahí cobran vida y zas
te hacen católico!!

pd:
me encantó lo de madrid a la luna
podría subirlo tal cuál a delugano?

besos

X dijo...

A mí estas cosas me recuerdan a pelis de terror (y no, nunca vi las de Chucky xD).

Motivaciones en azul dijo...

Original reflexión.

María

Espérame en Siberia dijo...

Tienes la boca llena de razón.

¡Muá!

Señor Posmópolis dijo...

además del espanto es imposible hacer comunión con aquello q es estático y no se inmuta. t mando un beso. ya vendrán mejores palabras o frases dsd el absurdo q resulta ser más divertido q la tristeza :)

migue dijo...

telita fina...

La chica dijo...

Madre mía,menos mal que me libré de hacer la comunión...

Bellota dijo...

Viva el minimalismo ateo!

Robërto Loigar dijo...

Cuando hice la 1ra comunión, recuerdo que la vela se me derritió en las manos.

Loli dijo...

Ya no saben como provocar...
Pero de sólo pensar que puedan tomar vida esos muñecos es terrorífico.

Excelente foto, amiga
L;)

abril en paris dijo...

Solo añadir que el escaparatista no tiene ni p..idea de estilismo.:))

Cesc dijo...

Realmente desfasado...

Señor Posmópolis dijo...

superación, en su momento :) cuando el cuerpo (tan sabio él) lo indique

siente un abrazo!

covi dijo...

la verdad que son feucos eh?

begusa dijo...

cómo puede haber una cultura que se auto-denomine 'adelantada' y que celebre un acto en el que visten a los niños de marineros con ridículos adornos de falso oro y a las niñas como pasteles de merengue y les hagan repetir peroratas en voz baja y como premio les den un trozo minúsculo de comida y un sorbo de vino??...
las tradiciones tienen la innata capacidad de sorprenderte hasta unos límites... jeje