23 de octubre de 2009

115 kilos de felicidad


Me considero una persona feliz, pero nunca me había dado por calcular cuánto. Y mucho menos en kilos. Lo que son las cosas. Iba caminando con mi tritón por los alrededores de Las Ramblas de Barcelona cuando encontramos una báscula en medio de la calle, supongo que pertenecía a alguien que había decidido aceptarse tal y como es, desechando a su cruel y matemático verdugo. La cuestión es que se me encendió la bombilla.

Primero se pesó él, luego yo, luego los dos juntos, luego él de nuevo -momento que aproveché para hacer un par de fotos- y después de todas estas probatinas el resultado siempre era el mismo: 115 kilos de felicidad. Aún así, hay que ver lo ligera que camino yo por la vida sabiendo que soy una gran afortunada.

P.D.: Afortunada en en el amor a los míos. Y a esa bebé que tantas ganas tengo de achuchar. Amor de madrina, supongo.

13 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

Toneladas de amor nunca serán suficientes!!

Señor Posmópolis dijo...

y entonces la felicidad nada, camina, corre, se inca, gatea, juega, huye, se acuesta. bendito cuerpo.

Julia dijo...

Mirá que con los años los kg de amor aumentan, eh!!! ;-)
Besosss.

De cenizas dijo...

Pues yo creí que la felicidad se medía en litros(entiéndase capacidad... de amar, por supuesto). Mira por dónde...


besos

migue dijo...

tritón de los mares

Mauricio P. Milano dijo...

:)

GUIZMO dijo...

Nunca hubo zapatillas más sexys.

abril en paris dijo...

Nunca antes fueron tan livianos esos
115 kilos...Ya sabes " el amor " te
dá alas..!
Atención al " aterrizaje "

Felicidades x todo y un gran beso :-)

Oihane dijo...

ami tp nunca me habia dado x calcular en kilos la felicidad.. =)
me gusta tu blog, te sigo!

Espérame en Siberia dijo...

115 kilos de puro regocijo. Mira que eso es difícil de encontrar, my love.

Muchos besos.

sonoio dijo...

115kilos de amor!!!!
que bonito nombre para un blogg


un gran beso nalda

begusa dijo...

Es genial aceptarse tal y como se es, sobre todo si eres una gigante feliz. Me encantaría subirme un día en una báscula y que la felicidad se me desparramara por todos los costados. (Igual debería empezar por comprarme una báscula).
Ama mucho y sé feliz!

elena dijo...

un buen trocito de felicidad, disfrútala!.
besos