Si os pregunto qué sabéis de Uruguay, ¿qué me diríais? Así, a voz de pronto, sin mirar ni buscar nada -vale, los que vivís cerca jugáis con ventaja-. Chungo, ¿verdad? Uruguay entró en mi vida cuando mi amigo Nacho me dijo que se iba a vivir durante unos meses allí. Si me hubieran preguntando antes sobre el país hubiera dicho Montevideo, mate y poco más. Ahora la cosa cambia...
Nacho me acercó a Mario Benedetti, a las costumbres, a las tradiciones y a las peculiaridades de Uruguay. Digamos que me abrió las puertas de un país desconocido y me lo hizo próximo. El otro día volví a sentir esa cercanía cuando Inés y él nos descubrían a
Guizmo y a mí lo diferente que puede ser una misma lengua según el país en el que te ha tocado vivir-por contradictorio que parezca-. De todo el vocabulario que aprendí, me quedo con bombachas, pollera y championes. O lo que es lo mismo, bragas, falda y zapatos. No me digáis que no suena bien. O mejor,
"rebien".