Supongo que a todos os habrá pasado alguna vez eso de empezar a leer un libro y no poder parar hasta llegar a la la última página. Es una adrenalina literaria que sólo se sacia cuando hay química más allá del papel. Una especie de romance con fecha de caducidad que saboreas lentamente a una velocidad de vértigo. Esa sensación la he tenido con "Maus", el cómic escrito y dibujado por Art Spielgman que ganó el Pulitzer en 1992.
Ha llegado a mis manos muchos años después, pero quizás en el momento adecuado. Sí, soy de las que piensa que las cosas suceden por algo. El libro narra la historia de un superviviente de Auschwitz, Vladek Spielgman, el padre de Art, el autor del libro. A través de continuos flashbacks, el autor revive el Holocausto al mismo tiempo que retrata la personalidad de su padre y su fría relación con él. Tan pronto te emocionas como te enrabietas con lo que lees y contemplas.
Lo curioso es que los protagonistas son animales. Los judíos, como Vladek, están representandos como ratas, y los nazis como gatos. Una metáfora sublime del arriesgado juego de la vida.


